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Serendipia Creativa

Encuentra en este espacio poemas, reflexiones, reseñas, abstractos de narrativas, temas sobre edición de contenidos y otros escritos, así como también información sobre el arte visual de Dacxilia Deras

Muestra poética de mi libro "Confesiones.Pasión por un amor lejano"

"Me siento mejor ahora con esta nueva producción, en la cual tuve una intervención más consiente para lograr lo que deseaba"




Hace un par de meses se ha publicado el poemario “Confesiones. Pasión por un amor lejano”, el cual viene a ser una recopilación de mis primeros trabajos poéticos, ya que hice una selección de sus antecesores: "Sentimientos en Sílabas" y "Equinoccio”. Me siento mejor ahora con esta nueva producción, en la cual tuve una intervención más consiente para lograr lo que deseaba, es como si hubiera hecho una introspección en el camino de cada uno de mis poemas anteriores, y así mismo estoy cerrando un ciclo, dando por terminada una etapa muy personal, visualizando desde afuera de las emociones y con otro contexto mental. Por momentos me desconocía, sin embargo, pienso que somos etapas, y desde aquí, al otro lado de esos escenarios tan tiernamente dibujados con un toque de erotismo y a veces de desesperación, puedo decir que he comenzado una expresión muy diferente de mi palabra, he valorado la amplitud de todo lo que merece poetizarse, puedo decir con propiedad que el fruto está maduro, que la evolución me ha tocado el hipotálamo, en fin, solo sé que mi poesía después de este poemario que te comparto en esta oportunidad, será otra, yo soy otra, mi Ser baila a un nuevo compás. ¿Todos los poetas somos asi? Evolutivos, mutantes de sí mismos, prisioneros de la agonía pulsante de los cambios que nos fortalecen.


1- Abrázame con tu brillo


Iluminas con tu dulce luz,

mi quebranto y desdicha

¡Oh! cómo contemplo tu osadía,

tu resplandor resucita.


¡Oh! Luna, mi alma en agonía,

mientras Él se aleja

en penumbra vacilante

vacía, apagada he quedado.


Abrázame con tu brillo

consuela mi dolor palpitante.


2-El momento de partir


El momento de partir,

cuando se da ese abrazo

que te llega hasta el alma,

cuando se da ese beso

que se queda en ti.


Cuando la mirada se pierde

en lo más profundo del iris,

cuando el paso no cede

las fuerzas se agotan.


Se debilitan las lágrimas y

escapan de la pupila,

las domina la triste inercia

para secarse y morir.


Momento inefable de

partir, tierra, distancia,

amor inquebrantable,

efímero momento, el más intenso

separarse de lo más querido

así es la corta vida del amor.


Agonizante toque de manos

moribundos los amantes,

es momento de partir

para algún día reencontrarse.


3- Déjame ser


Si me ves pensativa,

déjame, así somos las poetas...

Si me ves pálida y taciturna,

solo apréciame como lo hizo Neruda.


Si me ves mirando al cielo

y sonriendo, alégrate, así soy feliz.

Si me ves ida,

mirando a la ventana, retírate, busco soledad.


Si me ves inquieta

y desbordante de locura, víveme.

Si me ves riendo

en pleno campo al sol, ríe conmigo.


Si me ves llorando al ritmo de la lluvia,

empápate conmigo.

Si me ves bailando, o me oyes cantar,

únete a mí, seremos un dúo.


Si deseas poseer todo lo que soy,

solo déjame ser, cuando quiero serlo...


Así yo te dejaré mirarme

bajo la penumbra de la luna,

en plateadas aureolas te haré mío sin premura


4-¿Quién entiende al poeta?


Solo el viento, la lejanía, el sufrimiento,

los mares, el silencio,

la sonrisa de un niño, la mirada cansada de un anciano,

un ocaso, un pájaro en vuelo arriba de las montañas

o en una fuente en el patio de tu casa.


El amante del dolor por un

amor que no crece

el soñador de grandes hazañas en su apagada tierra,

la madre a la orilla del río

a brazos alzados buscando a su hijo.


El abuelo sentado en la entrada de aquella casa vieja

con el bastón a un lado y la soledad al otro.



Poeta dime ¿quién te entiende?

¿es acaso el ruido del caos,

del temor, de la sangre?

¿es acaso el fanatismo, los egos, los infortunios?


Porque no solo el que sabe de amores

entiende a un poeta,

también aquel que saborea el alma adolorida,

encriptada en emociones

por el correr del luto en el tiempo,

la desdicha, la miseria.


Aquel que tiene un amanecer de oro,

más no sabía de su gris atardecer

aquel que tiene hambre como el que ama la gula,

aquel que detrás de una celda pide justicia

a los que libres caminan sin tener conciencia.



¿A quién le hablas poeta?

¿Será a la muchedumbre

embravecida de rencores?