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ENSAYO SOBRE EL ROL DE EMBAJADOR(A) CULTURAL: ¿Qué es ser un Embajador Cultural?

Updated: Aug 24

Por Licenciada Dacxilia Deras

Escritora| Artista Visual| Editora



He decidido escribir este artículo con la intención de educarme y conocer a conciencia sobre el nombramiento “Embajador(a) Cultural” y su adecuado uso. Y para dar respuesta a una de mis preguntas: ¿Por qué se ha vuelto moda nombrar o autonombrarse “Embajadores culturales”?

En efecto, hoy en día podemos encontrar con frecuencia ese nombramiento, lo leemos desde las mini insta biografías hasta las publicaciones de revistas culturales. Es que se ha vuelto un asunto muy <Trend > escribir dicho término y proyectarse de esa manera con un sentido de marketing de autogestión.

En este punto, hagamos una pausa y pensemos en la importancia que ese rol conlleva, qué representa y quienes son merecedores de llevar esa corona que a mi punto de vista es todo un privilegio que no puede llevar cualquiera solo por que se exprese bonito en el internet y en específico en las redes sociales. Considero que la cantidad de seguidores en redes, si es importante, más no determinante para poder decir que una persona tiene el peso para ostentar ese titulo tan honorable o incluso muchas veces autonombrado, denota, poca honestidad y un alto grado de egocentrismo y agregaría que debería ser considerado una falta de respeto para la comunidad en general predicar bajo un titulo no obtenido de una manera adecuada, que puede incluso llegar a perjudicar a terceros al actuar con el supuesto embajador cultural de buena fe.

El ser un Embajador(a) Cultural requiere del cumplimiento de algunas características en la persona que, sin pretender serlo, se ha dado a la tarea por vocación y es parte de su día a día dar a conocer las raíces de su país. Para entender mejor esto, estudiemos los conceptos “embajador” y “cultura” por separado y luego lo entenderemos en uno solo.


¿Qué es un embajador? Este término es verdaderamente amplio, veamos, desde el contexto de autoridad estatal, un embajador es el “representante de un determinado país ante otro, o ante una organización internacional, dicho nombramiento es únicamente de parte de una entidad gubernamental de lo contrario carece de validez alguna para ejercer dicho mandato”, según la base de datos de la página popular Wikipedia.[1] Veamos la postura de la Real Academia Española, al definirlo como “persona, entidad o cosa que por ser características de un lugar o país se consideran representativas de ellos”[2]. Ahora, sin citar más definiciones que estarían redundando en lo mismo, concluyo que, si lo vemos lejos del ámbito de la diplomacia de estado, embajador es aquella persona que representa a algo, a alguien, o a algunos en otro territorio o localmente, teniendo fuerte presencia debido a lo que representa, la mayoría de veces obedece a un nombramiento como fruto de sus acciones.

¿Qué es la cultura de un país? En su definición más técnica la encontramos como “la cultura es el conjunto de conocimientos y rasgos característicos que distinguen a una sociedad, una determinada época o un grupo social”[3] Agrego pues, que es el conjunto compuesto por el desarrollo artístico, los modos de vida y la variedad de costumbres y tradiciones de una sociedad.

Entonces, ¿Qué es un Embajador Cultural? Basado en lo anterior, es aquella persona que realza sus costumbres y tradiciones, difunde historia, proyecta su identidad en lo que habla, piensa, viste y acciona de acuerdo a los valores propios y creencias, guarda gran respeto por el origen de su pueblo, promueve el arte, enseña, se involucra se mueve en el medio, busca una manera de hacer notar sus costumbres de forma genuina, cotidiana y natural, desarrolla iniciativas que envuelven a los demás en los asuntos culturales, en fin puede haber un poco o todo de ello, siempre y cuando todo sea en el contexto del país del que es originario y su cultura. Sin embargo, esto no termina allí, ese rol va acompañado de cualidades específicas como la honestidad, la integridad, la empatía, la identidad genuina, la autenticidad, la facilidad para transmitir sus creencias, el hecho de poseer el conocimiento heredado y/o aprendido, el deseo inefable y desinteresado por ser representante, la nobleza de compartir conocimientos generacionales, en resumen poseer la pasión por hablar de su país, defender sus raíces y su tierra a donde quiera que vaya en cualquier época y tiempo.

Eso es a mi criterio, un embajador cultural, el vocero que “suda la camisa” cumpliendo con algo o todo de lo que he descrito, y queda aún más que agregar, cosas puntuales que suman al gran valor de la labor de un verdadero embajador(a) cultural, y que no solo es porque tiene una cuenta de red social con sumada audiencia. Es aquel que no espera una paga, trabaja ad-honorem y lo hace por vocación y es guiado por su pasión por la cultura de su país y sus ancestros.

Bien, ahora para ejemplificar esto de lo que, he hablado, me centraré en la actualidad, en mi país El Salvador, de donde han salido muchos representantes de la cultura reconocidos y no reconocidos y hablar de ello sería no darle fin al tema.

Por otra parte, en mi país he tenido la dicha de conocer personas que se desenvuelven en el ámbito cultural ya sea por profesión o por vocación. En esas andanzas, he encontrado algunas personas que desde mi punto de vista y basándome en los conceptos anteriores considero son merecedores de tal honor. Pues viven para el arte y la cultura de manera desinteresada sin buscar fama, reacciones como “me gusta” y/o seguidores en redes sociales; es simplemente su pasión y van por ello. Les llamo “Embajadores Guardianes de la cultura de El Salvador”. Podría nombrar varios en esta lista, sin embargo, sólo citaré a unos cuantos.

Una escritora, Marina Sigüenza que ha tenido trayectoria y un precedente por sus diversas participaciones en festivales culturales, ha sido parte de emprendedores de la cultura y está hoy por hoy trabajando por la niñez del país. Ha recibido nombramientos registrados y veraces de parte de organismos internacionales. Asimismo, tenemos a la artista y docente Rosa Morales, quien con gran entrega ha despertado en miles de personas el interés por nuestras raíces, a través de la difusión de la danza ancestral y folclórica así como, la enseñanza del idioma náhuat y ha dado un gran aporte a la cultura del país a través de la elaboración del primer libro para el aprendizaje fácil de dicho lenguaje, ha investigado de manera personal y más a fondo la idiosincrasia de los pueblos originarios hasta el punto de convivir por temporadas entre los habitantes de pueblos en lugares inhóspitos, para aprender la práctica de costumbres y tradiciones de primera mano.

No podemos dejar de mencionar al poeta Tony Alemán, quien con su peculiar personalidad ha recorrido de un extremo a otro la República de El Salvador y también de manera internacional, ejerciendo con pasión la difusión artística, literaria y cultural del país. Conocido por muchos en el ámbito, por su gran pasión como poeta y gran alcance en la difusión artística que ha desarrollado con el pasar de muchos años de vocación desinteresada. Alemán siempre tiene un proyecto en marcha y se preocupa por rescatar a artistas olvidados como es el caso de don Alberto Díaz, un artista de 101 años, a quien apoyó para sacar de la invisibilidad en la que se encontraba Él y sus obras. Díaz ha sido en fechas recientes nombrado como “Hijo Meritísimo de El Salvador”, título que sólo se les otorga a personas sumamente destacadas por su aporte al país. Por otro lado, Tony es popularmente reconocido como un fiel representante cultural, acá es cuando surge un asunto más, al analizar las razones del porque las autoridades culturales del Estado no han hecho algo al respecto. Recordemos el viejo refrán popular “Cuando el Estado calla la vox populi se pronuncia y acciona”. Y, por último, traigo la mención de Abraham, un compatriota que buscó una oportunidad en el extranjero y se encuentra enseñando mucho sobre la cultura salvadoreña en Estados Unidos. Abraham, amplió sus horizontes y decidió llevar nuestra cultura a otras tierras siendo un gran representante que a través de esfuerzos propios logró posicionarse como maestro de español y de la cultura de nuestro país. Puedes encontrar más información de Él en YouTube o en la plataforma de la fundación EPI (Educational Partners International)[4]

Para finalizar, tengamos en cuenta que en todos los casos ha habido mucho trabajo detrás y mucha entrega, por lo que personas de este tipo de perfil son los que mantienen viva la memoria de un país para las nuevas generaciones y merecen ser llamados Embajadores Culturales de nuestra tierra El Salvador.

Por otro lado, hago un llamado a revisar concienzudamente las características a nivel personal de los que son considerados como tales, ver sus resultados en la práctica cotidiana, conocer de sus esfuerzos de primera mano, valorar el alcance de su gestión.

Está muy bien si cuentan con el respeto a nivel de social media, sin embargo, esto debe ir de la mano con el respeto generado ante instituciones, medios de comunicación, comunidad local, departamental, nacional o internacional, igualmente observar en su práctica la integración de otros en sus proyectos que no vienen a ser del todo algo personal si no inclusivo y sin ánimo de lucro; así mismo, a considerar las bases del apoyo popular, unido a una fiel dedicación por cultivar la transmisión del conocimiento de las tradiciones, costumbres y consideraciones propias de los pueblos hacia las nuevas generaciones dentro o fuera de fronteras, sumemos además, sus valores morales y éticos que deben prevalecer ante todo para ejercer tan noble categoría de embajador ya sea nombrado o no por una autoridad estatal, privada o incluso bajo el poder popular, sea cual sea, si se ha obtenido debe ser por que se ha sustentado con fuertes resultados y transparencia. Digamos No, a los autonombramientos por elevados números de pseudo seguidores a veces incluso lejos de ser auténticos interesados en la cultura de nuestro país, veamos más allá de los “likes” de los “emojis” y de los “reels” amarillistas y narcisistas que están distrayéndonos de lo que verdaderamente tiene peso para una sociedad, para nuestra sociedad y comencemos por cuidar celosamente de nuestra cultura y de nombrar a dignos representantes de la misma.


Notas adicionales:

Citas de referencias

[1] (Fundación Wikimedia, Inc., 2022) [2] (Asociación de Academias de la Lengua Española, 2022)

[3](Peiró, 2020) [4] (EPI Cultural Exchange Teacher Spotlight, 2021)

Bibliografía

Asociación de Academias de la Lengua Española. (11 de Marzo de 2022). Real Academia Española. Obtenido de Diccionario de la Lengua Española: https://dle.rae.es/embajador

Deras, D. (14 de Enero de 2022). Columna Editorial. Obtenido de ¿Qué es un Embajador Cultural y a quién corresponde tan noble nombramiento?: https://ennewssv.com/?p=22299

EPI Cultural Exchange Teacher Spotlight. (Marzo de 2021). Educational Partners International. Obtenido de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=ZNGw_tlDqBk&t=6s

Fundación Wikimedia, Inc. (09 de Febrero de 2022). Wikipedia, La Enciclopedia Libre. Obtenido de https://es.wikipedia.org/wiki/Embajador

Peiró, R. (11 de Mayo de 2020). Cultura. Economipedia. Obtenido de https://economipedia.com/definiciones/cultura.html



Soy escritora, consultora editorial y artista si deseas saber más de lo que hago visita www.dacxiliaderas.com




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